Por Ignacio Los Daneri, CFO de Verifarma

Las compañías tecnológicas son importantes referentes en su forma de hacer negocios y operar. Aquellas que hoy impulsan la transformación en el resto de las industrias, se caracterizan por tener una cultura ágil y un espíritu emprendedor que les permite actualizarse permanentemente. Para el resto de las industrias, más tradicionales como la farmacéutica, la adopción de estos modelos es un proceso que ya comenzó y que cada vez exige más adeptos.

Las firmas tech, con su modelo signado por la digitalización de los negocios y su cultura emprendedora, generaron disrupciones en todas las actividades y rubros, marcando tendencia por los buenos resultados que están logrando. Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de firmas tech? En esencia, se trata de empresas que:

  •  Están basadas en plataformas modulares, flexibles e independientes, que organizan su negocio principal guiadas por los datos, la inteligencia de negocios y lo digital, permitiedo tomar decisiones en base a datos en tiempo real.
  • Adoptan nuevas tecnologías para ganar eficiencia, entre las cuales destacan el Cloud Computing, el análisis avanzado e Internet de las Cosas (IoT) y Business analytics para predecir escenarios, analizar costos, optimizar su gestión de calidad y su oferta, y actuar con proactividad.
  • Tienen una cultura y métodos para trabajar ágiles que les permiten moverse más rápido, con mayor flexibilidad y a mayor escala comparado con sus competidores, por lo que ganan en agilidad para innovar y adaptarse.
  • Arriesgan inteligentemente, son innovadores y precursores.
  • Invierten constantemente para ser más productivos, generar más valor y lograr eficiencia.
  • Generan equipos de trabajo de profesionales multidisciplinarios y complementarios.
  • Se concentran en su core business eligiendo partners estatégicos con quienes establecer relaciones confiables en el largo plazo.

Digitalización de negocios

Las predicciones indican que para 2022 el 60% del PBI global estará digitalizado, con un crecimiento en cada industria impulsado por ofertas, operaciones y relaciones mejoradas digitalmente, ya que más del 75% de las empresas creará entornos de TI “nativos digitales” para prosperar en la economía digital.

Evidentemente, la analítica avanzada, los sensores, el cloud computing y otras tecnologías están llevando a un cambio radical en cuanto a cómo se llevan a cabo los procesos comerciales en todas las industrias. Para prosperar en un mundo digital, los laboratorios están ya implementando cambios a nivel tecnológico para agilizar sus procesos, aumentar la productividad y la eficiencia, y ser más competitivos. La evolución hacia un entorno digital también permite lograr una mayor transparencia, acceso a datos, reportes históricos y velocidad en los procesos para cumplir con las expectativas de eficiencia y agilidad de los clientes, empleados, proveedores y entidades regulatorias.

Ahora bien, el cambio más desafiante sin embargo no es el tecnológico sino el cultural, romper con estructuras mentales y procesos que fueron muy funcionales en otros entornos y que, dado el contexto, ya no resultan eficientes. La tecnología es solo la herramienta para lograrlo, el primer cambio es humano. Muchas empresas ya han pasado por este proceso de cambio, otras están transitando ese camino. Hacerlo, permitirá prosperar, ganar competitividad, y lograr mayor flexibilidad y capacidad para responder a lo que busca el mercado.